Los productos adquiridos siempre van acompañados de una garantía legal que cubre los defectos de producción y de conformidad (por ejemplo, disfunciones, fallos y roturas resultantes de un uso normal, defectos de la mercancía) en los propios productos durante 24 meses a partir de la fecha de entrega del producto.
La garantía legal no podrá ser hecha valer por quienes hayan adquirido los productos en el marco de su actividad empresarial o profesional, indicando su número de IVA.
La garantía legal da derecho al vendedor a reclamar:
- a elección del consumidor, la reparación o sustitución del bien, sin cargo alguno, siempre que la solución requerida no sea imposible o excesivamente costosa en comparación con la alternativa, considerando: la magnitud del posible defecto, el valor del producto sin defecto y la posibilidad de que la alternativa pueda implementarse evitando inconvenientes importantes al cliente;
- Si la reparación o la sustitución resulta imposible, excesivamente costosa o tardía, o causa inconvenientes significativos al cliente y no resuelve eficazmente el problema, este tiene derecho a solicitar una reducción del precio o la rescisión del contrato. Para determinar el importe de la reducción o la cantidad a reembolsar, se tendrá en cuenta el uso de los bienes. En cualquier caso, en caso de defectos menores que no hayan sido posibles de reparar o sustituir, el contrato no podrá rescindirse.
El vendedor realiza la reparación o sustitución del producto en un plazo máximo de 60 días desde su entrega en el punto de venta, excluido el tiempo necesario para conseguir piezas de repuesto que no estén inmediatamente disponibles.
Para hacer efectiva la garantía el cliente deberá por ley:
- conservar y mostrar el recibo;
- denunciar el defecto dentro de los dos meses siguientes a su descubrimiento.